PENSAMIENTOS DE JOSÉ MARTÍ

AMOR

Amo la vida porque me fue permitida conocerla. No merece escribir para los hombres quien no sabe amarlos. ¡Qué culpa tan grande es la de no amar y mimar nuestros ancianos! En Pueblos sólo edifican, los que perdonan y aman. De amar las glorias pasadas, se secan fuerzas para adquirir las glorias nuevas. Las dificultades se resuelven mejor entre los que se aman que entre los que no se aman.

 

AMISTAD

Amigos fraternales son los padres, no implacables censores. Sólo hay una cosa comparable al placer de hallar un amigo: el dolor de perderlo. ¿Dónde después del amor de una mujer hallas tú nada más hermoso que la amistad. No se puede hacer grandes cosas sin grandes amigos. La amistad nos premia, es otro modo del amor.

 

HONOR Y MORAL

¡Qué poder el de la palabra honrada! Es profanación el vergonzoso olvido de los muertos. Jamás preferí mi bienestar a mi obligación. Son de casa real los que vienen a un pueblo a vivir honradamente, con el arado al hombre. Unos hombres piensan en sí más que en sus semejantes, otros aman a sus semejantes, más que a sí propios.

 

EDUCACIÓN

Todo hombre tiene el deber de cultivar su inteligencia con respeto a sí propio y al mundo. Ser culto es el único modo de ser libre. La grandiosidad del lenguaje invita a la grandiosidad del pensamiento. No hay joya como un libro. No dudes, hombre joven. No niegues, hombre terco. Estudia y luego cree.

 

NIÑOS

Todo niño lleva en sí un hombre dormido. Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo. Los niños no se les ha de decir más que la verdad, y nadie debe decirles lo que no sepan. Hay que dar al niño hombros para que sustente el peso que la vida le eche encima. Las niñas deben saber lo mismo que los niños, para poder hablar con ellos como amigos cuando vayan creciendo: como que es una pena que el hombre tenga que salir de su casa a buscar con quien hablar porque la mujer de su casa sólo hable de modas. 

 

MUJER

Hay tanta bondad en las almas de las mujeres que, aún luego de engañadas, de desesperanzadas, de encallecidas, dan su perfume. Mujer: Es una palabra mucho más bella que “señorita” y “señora”. Las mujeres aman tanto como pueden: Los hombres tanto como quieren. Cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño, la obra es invencible. Sin sonrisa de mujer no hay gloria completa de hombre.

 

HOMBRES

¡Qué inmenso es un hombre cuando sabe ser caballero! Construir: De ahí la gran labor del hombre. Los hombres van en dos bandos: Los que aman y fundan y los que odian y destruyen. Hasta hermosos de cuerpo se vuelven los hombres que pelean por ver libre a su patria. Los hombres honrados no necesitan discutir mucho un acto de honor.

 

LIBERTAD

La esclavitud de los hombres es la gran  pena del mundo. ¡Mientras haya en América una nación esclava, la libertad de todas las demás corre peligro! No puede quejase de la esclavitud, quien no tiende la mano para romper sus hierros. La libertad espléndida es mentira si se goza en extranjero suelo. La sangre de un tirano es el único abono digno del árbol sagrado de libertad. Donde se ha alzado el patíbulo de un déspota el zarzal del despotismo no renace.

 

SOCIALISMO Y DEMOCRACIA

La tiranía es una misma en sus varias formas, aún cuando se vista en algunas e ellas, de nombres hermosos y de hechos grandes. En una república un hombre que no vota, es como en un ejército un soldado que deserta. Imponerse es de tiranos, oprimir es de infames. Esa futura esclavitud es el socialismo. Democracia no es el gobierno de una parte del pueblo o una clase del pueblo sobre otra, porque eso es tiranía.